Articulo de Moto Morini 350 Standard y Sport de Octubre de 1974

Este articulo hay que leerlo con perspectiva. Se escribió en Octubre 1974 y fue publicado en la revista Cycle World. El autor es norteamericano, por lo que sus comentarios son condescendientes hacia todo lo que no sea moto nacional. Pero es muy interesante lo que comenta, porque tiene perspectiva temporal. Ha probado la moto en el momento en el que salio y la compara con las motos que en ese momento se vendían, cosa que no podemos hacer nosotros.

 

En esta edad dorada de la homogeneidad, es refrescante encontrarse con algo con un grado de individualidad significativo, buscamos ese punto de distinción, ya sea en una casa, en una obra de arte, en un automóvil o en una moto. No sucede muy a menudo, así que cuando ocurre, la gente tiende a ser a parte iguales curiosa y escéptica. Su celebro les advierte que tengan cuidado con algo que se sale de la esfera de lo cotidiano. Lo atípico puede estar equivocado o ser malo. En el caso de la nueva Morini 350 V-Twin, nada podría estar más lejos.

Un paseo en cualquiera de las dos máquinas (Morini 350 o 350 Sports), es suficiente para convencer incluso a los más recelosos. Si bien las dos motos comparten muchos componentes, las diferencias son más de índole cosmético, y cada una de ellas con sus diferencias hará felices propietarios con distintos caracteres. A alguien que guste de la velocidad y que esté buscando un medio de transporte y que es en el aspecto de cercanías de motociclismo, estará interesado en la Morini 3 1/2 Standard, esta ofrece las comodidades básicas de una motocicleta convencional (posición del asiento normal, etc), una potencia no exagerada para circular por la ciudad con tráfico denso, con un consumo bastante contenido. Y el conductor más deportivo encontrara en la “Morini Sport 3 1/2” eso que busca. El estilo es más subido de tono, un asiento monoplaza y muchos de esos accesorios que hacen a los amantes de las Cafes-Racer felices. Ambos modelos tiene ese estilo agradable propio de Morini, pero lo que realmente les permite destacar entre la multitud es el diseño del motor. Si exceptuamos las Ducati V-Twin los motores en V son tan raros como un hombre honrado en la Casa Blanca, por lo general los amantes de las motos el único motor en V que va ver en su vida es el de una Harley-Davidson. Pero toda la Harley V-Twin son para la mayoría de la gente, grande y pesados, como son los «Patos» de la ONU, hasta la llegada de la Morini.

Esta Morini es sin duda un nuevo enfoque respecto a las motocicletas de tamaño medio, pero por desgracia su número disponible en EE.UU. estará limitado, esto se debe en gran medida a la pequeña producción de la fabrica de  Bolonga, Italia, que entre los ciclomotores para el mercado italiano y varias máquinas de pequeña cilindrada de hasta 125 cc. tiene toda la producción comprometida. A finales de 1973 pueden tener el problema de la producción solucionado.
Sólo un pequeño número de estas motos han llegado a estas costas por ahora, aunque muchas más podrían ser vendidas para finales de año. Las razones habría que buscarlas en el eterno problema de la mano de obra italiana, demasiadas huelgas y cuando deciden trabajar no es que sean muy productivos. Esto es un hecho desafortunado pero sigue siendo una constate en los productos italianos. El distribuidor para los EE.UU., Herdan Corp. en Reading, Pennsylvania, está trabajando para conseguir un numero mayor de unidades, porque la demanda de motos de pequeña cilindrada es alta, a pesar de tener un precio ligeramente alto.

Cada  motor V-Twin de Morini es montado por un solo trabajador. Comienza con el montaje del cigüeñal y continua hasta terminar el motor. Cuando el motor está terminado se envía a la cadena de montaje y es otro trabajador en solitario el que lo instala en el chasis. Esto hace que la productividad sea muy baja, pero las exigentes normas de calidad de la fabrica y una mano de obra muy especializada hace inmejorable el producto acabado. Si se observa con detenimiento el motor de  72 grados en V, nos damos cuenta de que los cilindros están ligeramente desplazados, 50 mm para ser exactos. El árbol de levas se encuentra directamente en el centro de la «V», y es acconado por una correa dentada de goma.
Externamente, el motor llama poderosamente la atención, no sólo por ser en «V», sino por las formas interesantes y el pulido de los carteres laterales. Añádase a esto las curiosas aletas de refrigeración, los carburadores que se enfrentan en direcciones opuestas y el poco convencional recorrido del tubo de escape, parece como si el motor  hubiera sido construido para un aterrizaje en la Luna. Cualquier persona que aprecia el diseño mecánico inusual, no puede dejar de admirar este motor.
Otro punto fuerte es la robusta caja de cambios, diseñada para un motor de 500cc, es un cambio suave de seis velocidades, que ofrece la proporción adecuada para cualquier régimen de vueltas. Aunque la palanca de cambios está situada a la derecha, pero para primeros de Enero de 1975, Morini importara unidades con la palanca en el lado izquierdo, para satisfacer los requerimientos del gobierno de los EE.UU. La primera partida que ha llegado tiene la palanca en la izquierda, y encontrar la marcha adecuada se hace con torpeza. Se habla de un modelo con arranque eléctrico para un futuro, pero probablemente demasiado lejos para preocuparse en la actualidad.

Arrancar la moto puede resultar un poco entretenido, el cerrar del aire hay que hacerlo en los mismos carburadores, y no tienen un acceso fácil, como la palanca de arranque se encuentra en el lado contrario se hace complicado arrancarla con la pierna izquierda, pero al final arranca y un gran piloto rojo nos lo indica como si el tremendo rugido del motor no fuera suficiente. Tras darle unos minutos para que el motor se caliente, podemos abrir el aire de los carburadores. La sensación de sonido que se produce te hace pensar en «Moto Guzzi.» Pero el motor es demasiado pequeño como para ser una Guzzi y su caja de cambios es mucho mas suave.

El motor arranca sin apenas revolucionarse, a diferencia de una Yamaha 350. La vibración son mínimas en cualquier marcha y velocidad, esto hace de la Morini una moto bastante cómoda. Toda la moto tiene unas dimensiones ajustadas a una persona de tamaño normal … interruptores, manillar, palanca de freno y marchas. Incluso la versión Sport tiene un asiento agradable y una posición cómoda,  aunque más de un piloto se quejó de que de la posición de los reposapies. La suspensión en ambos modelos esta a cargo de Marzocchi, el modelo Sport tienen un reglaje algo mas duro para la conducción deportiva. La amortiguación podría haberse comportado algo mejor en las molestas juntas del pavimento de cemento, pero en general trabajaban admirablemente.

La herencia italiana se nota realmente en el momento de negociar cerradas curvas. No hay ningún extraño, ninguna oscilación, sólo la firmeza suave sin sustos, el reposapies derecho en curvas cerradas toca el asfalto. Si un piloto realmente quiere negociar curvas, la Morini responde muy bien al estilo de tumba abierta de Paul Smart y Ken Roberts. Y el chasis es rígido en grado superlativo y esto se nota cuando entras en curvas enlazadas, se tumba rápido de izquierda a derecha o de derecha a izquierda y esto es común en la Standard y en la Sport.

El chasis doble cuna esta fuertemente reforzado y  lo comparten ambos modelos, los 200 dólares extra del modelo Sport se han destinado a otros elementos. Al depósito de combustible que es de un diseño más estilizado, al asiento de estilo racing monoplaza, el acabado es de color rojo y negro en lugar de azul y blanco. El manillar es de dos piezas claramente deportivo, hay que añadir un amortiguador de dirección, unas llantas realmente bonitas de aluminio de la marca Borrani. Y para mayor seguridad de frenado, la versión Sport utiliza un freno doble leva en la parte delantera que funciona a las mil maravillas. La instrumentación sería pasable si el velocímetro leyese en millas por hora, que no es así. Traten de explicarle al agente de trafico que la única razón por la que iba rápido es por la dificultad en trasladar los kilómetros a millas.

Los indicadores lumínicos están dispuestos en una forma más útil en la versión Sport, pero carente en ambos modelos de una luz de advertencia para los indicadores de intermitentes. Por lo general esta es el área más débil en las maquinas europeas. Los interruptores son italianos, inmanejables y confusos a la hora de manejarlos. Aunque no llega a la calidad japonesa, el diseño de cableado es bastante decente y accesible. Otra cosa es la piña de interruptores, simplemente no sirve. La iluminación por la noche es más que suficiente, el faro es de buena calidad que arroja un gran haz de luz a la carretera. El piloto trasero es lo suficientemente grande como para ser visto en la noche, y no estorba para subir y bajar de la moto. Cualquiera de Morini debería ser bastante fácil en el mantenimiento. El acceso a los elementos pertinentes es bastante simple, unos pomos roscados sujetan ambas tapas laterales y debajo del asiento esta la caja de fusibles y la bandeja con las herramientas que no son gran cosa. El filtro de aire esta colocado en una posición bastante novedosa, debajo del tanque de combustible, esto hace que sea un poco difícil su sustitución o limpieza. Afortunadamente, el filtro en una moto de la carretera se mantiene limpio muchos kilómetros. El nivel de aceite del motor se puede ver con una varilla que entra a presión. Tiene tanto caballete central como pata de cabra lateral, la pata de cabra es difícil de alcanzar con el pie cuando se está sentado en la moto. Por el contrario, el caballete central es de los más fáciles de usar que he probado. Naturalmente, cualquier persona que esté dispuesta a gastarse entre $ 1600 y $ 1800 por una moto de 350 cc
tendría que tomarse un tiempo para reflexionar sobre las decisión que va a tomar y tener en cuenta algunas consideraciones.

La primera es «¿por esta misma cantidad de dinero que me darían en otra marca?» Bueno, por esa cantidad de dinero puede comprar una poco usada y bien conservada moto de gran cilindrada algo así como una Honda 750. También puede comprar una moto nueva de varios fabricantes y de 500cc, incluyendo una Honda 550 Four. La mayoría de las 350 cc que conocemos se pueden conseguir por mucho menos que estas Morini, por lo que un comprador potencial tiene mucho que pensar. El mayor atractivo de la Morini frente a sus competidores es su versatilidad en el manejo. Esta es una de esas máquinas europeas que negocian las curvas sin pestañear, sólo unos pocos pilotos son capaces de exprimir al máximo el potencial de las Morini y sólo unos cuantos están a la altura para intentarlo. La Morini es realmente la moto de un adicto a la adrenalina. Un comprador de ir al supermercado en moto no está interesado en los puntos fuertes de esta moto, sería una pena desperdiciar una Morini en él, simplemente porque ahora mismo hay muy pocas unidades disponibles…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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12 comentarios sobre «Articulo de Moto Morini 350 Standard y Sport de Octubre de 1974»

  1. Muy interesante artículo. El punto de vista de un yanqui de la morini. En el que no puede negar que se trata de una excelente máquina, pese a sus defectos.

  2. Un articulo muy bien escrito y con perspectiva americana tan diferente a la nuestra.
    Aún asi creo que nuestras «signorinas» salen bien paradas.

  3. Es curioso como le roba el alma la Morini al articulista. Le entusiasman su comportamiento y su mecánica, pero no se atreve a expresarlo abiertamente. Ha de hacer incapié en sus defectos para dejar la valoración equilibrada. Sobre todo en el precio, que es lo que tiene, entonces y ahora, una importación minoritaria.
    Resulta «familiar» que critiquen la posición de los estribos…

  4. Un artículo estupendo, que guardaré con mucho cariño.
    Soy propietario de 2 Morini 3 1/2 Sport del año 81, y realmente estoy encantado con ellas, aunque a una le tengo que cambiar un pistón.

    Pero van muy bien, son divertidas y tienen un estilo único.

    Saludos

  5. Acabo d rescatar una Morini estandrt 350 d la chatarra. El yanqui este me parece q lo q le paso es q no pudo hacerse con una. Ya tengo ganas d rodar con ella. Saudos.

  6. Estoy contento con mi morini 350 con arranque electrico disfrazada de sport, le puse un disco delantero complementario con uno ya frenaba bien, ahora me ha tirado 2 veces por bloqueo rueda delantera a causa otros vehículos, la volveré a dejar con uno, gasta poco y anda mucho para una 350 de su época y además la ventaja de durarle el haceite motor bastante tiempo en buen estado debido al embrague en seco. En curvas cerradas da mucha confianza en las tumbadas, además el motor rinde bastante mas de lo que aparenta a la vista, mas que las benellis 500 contemporáneas y mas económica que las demás 350 bicilíndricas o tetracilindricas de su época.

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