1 comentario sobre «Velomotor Miner»

  1. En 1963 el Sr. David López me regaló su ciclomotor Ziraco, en su almacén desde muchos años atrás. Con una bujía y un mínimo trabajo en el carburata en casa Matesanz (16 pesetas que tuve que pagar a plazos) se puso en marcha y a mí me hizo el rey del mambo.
    Cuando se enteró mi padre quiso matarme a mí… y al Sr. David, y bajo amenazas (yo era un niño pequeño)nos hizo devolver MI moto a su agujero.
    (Enorme suspiro).
    Nunca, pero nunca jamás, volví a oír el nombre del motorcito aquel -al parecer yo lo había soñado todo- hasta que Paco Herreros lo citó en su enciclopedia de la moto de España. ¡Menos mal! (Ya empezaba yo a soñar que realmente había soñado aquella aventura).
    En mi garaje, hoy, la reina indiscutible de todas las motos del mundo jamás podrá igualar las sensaciones de aquel pucherete roncando bajo los pedales… Y EMPUJANDO LA MOTO!!

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